🔄 Actualizado el 3 de Febrero de 2026
El árbol del mes de febrero: Melia o cinamomo (Melia azedarach)
Con el invierno ya en su ecuador, y tras un inicio de año más cálido de lo habitual, la reciente llegada del frío, la nieve y el viento nos recuerda que seguimos en plena estación invernal. En esta época es habitual observar los árboles caducifolios desnudos, mostrando solo sus ramas, aunque muchos conservan aún los frutos de la temporada anterior.
La mayoría de estos frutos son secos, no comestibles, y presentan formas muy variadas: vainas, drupas, cápsulas… Hoy nos detenemos en uno de los más característicos del paisaje urbano y rural: el cinamomo o melia (Melia azedarach), también conocido como agriaz, lila, mirabobo o paraíso sombrilla.
Características generales del cinamomo
El cinamomo se utiliza principalmente en jardinería ornamental, como árbol de sombra, gracias a su rápido crecimiento, su copa amplia y su abundante y aromática floración.
Alcanza una altura de entre 8 y 15 metros, con un tronco recto y relativamente corto que da paso a una copa en forma de sombrilla, de 4 a 8 metros de diámetro, rasgo que explica uno de sus nombres populares.
Es un árbol caducifolio. Sus hojas, de color verde oscuro en el haz, son opuestas, compuestas e imparipinnadas, con largos pecíolos y una longitud de entre 15 y 45 cm. Los foliolos presentan el borde aserrado y en otoño adquieren un atractivo tono dorado.
Floración y frutos de la melia
Las flores del cinamomo son pequeñas, muy perfumadas y de color púrpura o lila. Se agrupan en panículas de entre 10 y 20 cm de longitud y aparecen desde mediados hasta finales de la primavera (abril-mayo).
Los frutos son drupas globosas, de color amarillo pálido, con un diámetro de 1 a 1,5 cm. Permanecen en el árbol durante el invierno, cuando este ya ha perdido las hojas, ofreciendo una imagen muy característica y fácilmente reconocible.
Cultivo y condiciones de crecimiento
La melia se reproduce tanto por semillas como por esquejes.
Prefiere ubicaciones de pleno sol, es resistente a la sequía, se adapta a numerosos tipos de suelo y tolera bien la salinidad. Además, soporta heladas de hasta -10 ºC. Su punto débil es el viento, ya que sus ramas son relativamente frágiles.
Origen y etimología de Melia azedarach
El cinamomo es nativo del sur y sudeste asiático, incluyendo India, Nepal, Sri Lanka, China tropical, Laos, Tailandia, Vietnam, Indonesia, Filipinas, Papúa Nueva Guinea y el norte de Australia. Actualmente se encuentra cultivado y naturalizado en muchas regiones del mundo.
Fue descrito por Carlos Linneo, quien le otorgó el nombre Melia por el parecido de sus hojas con las de algunos fresnos (melía significa “fresno” en griego). El término azedarach procede de la latinización de un antiguo nombre persa utilizado para designar a este árbol.
El cinamomo en la historia y la cultura
En España, la melia ya aparece citada en el “Libro de agricultura andalusí” del siglo XIII, escrito por Abú Zacaría, quien recomendaba plantarla cerca de norias y pozos para proporcionar sombra a personas y animales.
También se mencionan usos tradicionales de sus hojas, empleadas para teñir telas de negro y fortalecer el cabello, aunque se advertía que un uso excesivo podía oscurecer la piel.
Importancia ambiental y usos tradicionales
El cinamomo es habitual en ciudades de clima templado, donde se planta en parques, paseos y avenidas como árbol de alineación. Destaca por su alta capacidad de absorción de dióxido de carbono, siendo una de las especies más eficientes en este aspecto: diez ejemplares pueden absorber diariamente el CO₂ emitido por más de 10.000 vehículos.
Los huesos de sus semillas se perforan con facilidad y tradicionalmente se han utilizado como cuentas para fabricar rosarios. Sin embargo, estos frutos son tóxicos para el ser humano y otros mamíferos si se ingieren en grandes cantidades, pudiendo causar vómitos, diarrea, dolor abdominal e incluso la muerte. Curiosamente, no son tóxicos para las aves.
Un comentario popular recogido en un foro de jardinería señala que antiguamente algunas personas sufrían mareos al manipular los frutos y llevarse los dedos a la boca durante la elaboración de rosarios.
Cuando los frutos están secos y pulverizados, se han utilizado como insecticida natural y como remedio tradicional contra los piojos.
Madera de la melia
Además de su valor ornamental, la melia se cultiva por su madera, considerada de buena calidad, utilizada tanto en construcción como en ebanistería.





